Cuando los sistemas de salud a los que tienes acceso no tienen una orientación vegana se hace un poco difícil seguir al 100% una dieta vegana, al menos eso es lo que he experimentado en este mi primer embarazo "vegano" (y lo pongo en comillas por lo que les contaba en mi primera entrada). Cada vez que visité a mi médico en Chile me preguntaba si estaba tomando leche o si estaba comiendo carne diariamente!!, a pesar de lo ignorante que me parecía su pregunta le respondía muy tranquila que NO.. Incluso en una ocasión le pregunté solo por curiosidad cuanta carne me recomendaba él diariamente y me dijo 500 gramos diarios!!! Después de eso no le volví a preguntar de nutrición, tengo claro que si yo comiera esa cantidad de carne diariamente terminaría mi embarazo con una hipertensión arterial del terror, ni hablar del colesterol y quizás cuanta enfermedad más...
Mi alimentación en este embarazo la he controlado yo que ni estudios de nutrición tengo, aunque he leído bastante y me he afirmado de los estudios de grandes autores que me han dado la tranquilidad de seguir en este tipo de alimentación.
Algo que me ha quedado claro es que la CLAVE para una alimentación saludable y completa durante un embarazo vegano es más simple de lo que se piensa y esto es comer una buena variedad de alimentos que incluya: frutas, vegetales enfatizando en los de hojas verdes por su riqueza en hierro, cereales integrales, frutos secos (nueces, almendras, etc) y semillas (linaza, girasol, etc).
Acá les dejo algunos datos que he aprendido y me han servido para llevar mi primer embarazo casi vegano:
1.- PROTEINA: varios alimentos la proveen así que no hay que obsesionarse en obtenerla, una buena fuente de proteínas son los porotos o frijoles secos (ej: los negros, pinto, rojos, soya, etc). En general las legumbres son una buena fuente de proteína, los cereales integrales, las papas, los frutos secos y las semillas, mantequilla de maní o de algún fruto seco o de semillas.
2.- CALCIO: la podemos obtener de alimentos fortificados con calcio, por ejemplo, la leche de almendras que venden en los supermercados generalmente viene fortificada con calcio. Otra forma de encontrar calcio son los vegetales de hojas verde oscuro, tofu (cuando ha sido preparado con calcio), higos secos, sésamo. Eso sí es importante asegurarse de estar obteniendo vitamina D, ya que nos permite una correcta absorción del calcio. La vitamina D es fácil de obtener, nuestra piel la produce naturalmente al exponernos al sol, se recomienda una exposición de entre 10-15 minutos 3 veces por semana.
En el caso de vivir en países como Dinamarca en que la luz solar es escasa en algunas épocas del año, se recomienda obtenerla de alimentos fortificados o tomar suplemento de vitamina D. Y siempre es bueno tener presente que ejercitarse es una buena forma de tener huesos fuertes.
3.- VITAMINA B12: se puede consumir a través de alimentos fortificados para así tener la seguridad de que están obteniendo la cantidad necesaria, según lo recomendado es 1,5 mcg diarios.
4.- HIERRO Y ZINC: lo encontramos en alimentos enriquecidos o naturalmente en por ejemplo el germen de trigo, dark chocolate, frijoles, semillas de girasol y zapallo. Pero en una dieta vegana las necesidades de estos minerales son mayores, ya que no son tan fáciles de absorber, un buen truco que sirven para aumentar su absorción es por ejemplo incluir en cada comida alimentos que sean ricos en vitamina C (tomate, brócoli, los cítricos, etc).
5.- OMEGA-3: lo podemos obtener naturalmente de la semilla de linaza, aceite de linaza, nueces, etc.