domingo, 20 de abril de 2014

LA MATERNIDAD

Recuerdo que la primera vez que sentí el deseo de algún día convertirme en madre fue cuando tenía 24 años... fue un momento especial para mi, llame a mi mamá y le dije "mamá ya estoy preparada para ser madre, desde hoy en adelante me siento capaz de hacerme responsable de alguien tan frágil e indefenso como lo es un bebe"... antes de ese momento, siempre pensaba que quizás sería mamá pero no estaba segura de querer serlo, nunca he sido una mujer muy tradicional y jamás sentí culpa por no saber si realmente quería o no ser madre.
Aunque no me gusta mucho generalizar, la verdad es que en el grupo de amigas que tenía en esa época, la mayoría estaba segura de que la maternidad era algo por cumplir.. Hoy en día, siendo ya una mamá, puedo decir que la maternidad es algo que tiene que sentirse antes de serlo, a pesar de que la mayoría de las mujeres nacemos con órganos que nos permiten realizar el sueño de ser madres no todas nacen con el instinto materno, menos con la paciencia y ni hablar de la empatía que se necesita (desde mi punto de vista) para ser madres..

Si yo no hubiese sentido que ya estaba preparada y que era algo que realmente quería nunca hubiese dado el paso para transformarme en madre y lo digo en serio... ser madre para mi ha significado una gran transformación en mi vida, ha significado entrega, compromiso, responsabilidad, sacrificio, abnegación, humildad, empatía, coherencia  y mucho más que a ratos es indescriptible..
Hoy recuerdo ese día en que sentí ese deseo de la maternidad y agradezco a la vida de haberlo sentido, eso me empodera y me da la certeza de que me la puedo con esta gran labor que involucra la maternidad y también me da a entender que la intuición que tuve ese día fue algo tan mágico como lo es el ser madre, PERO también confirma mi creencia de que no todas las mujeres tienen porque  sentirlo de la misma manera.. a veces la sociedad nos proyecta una vida que no nos corresponde y sin darnos cuenta nos dejamos llevar y cumplimos sueños y deseos que no nacen desde nuestro instinto, nacen desde un deber ser que nos impone la sociedad...y si eres de las mujeres que "transgreden las reglas" serás marcada como la loca de tu generación o la que era un "tiro al aire" pero de seguro serás una de las pocas que al irse a dormir podrá descansar profundamente, sin reprocharse y con paz mucha paz interior.


La maternidad es hermosa y de una trascendencia infinita, por eso hay que vivirla con MUCHA responsabilidad..no es menor esa frase tan cierta que aparece en el poema de William Ross Wallace "la mano que mece la cuna es la mano que gobierna el mundo"..


Les cuento que hoy tengo 28 años y soy madre de una niña maravillosa de 1 año y 8 meses, es un torbellino, el torbellino más hermoso que me ha tocado ver y la vida me ha bendecido con un nuevo ser creciendo dentro de mi, será otra niña y la esperamos con mucho amor para agosto de este año...




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